sábado, 30 de noviembre de 2013

"UNA LOCA ATRACCIÓN" CAPITULO 5



La fiesta a la que Paula fue con Anny fue maravillosamente divertida, pero después de la visita de Pedro, no estuvo de humor. De hecho no pudo pensar en nada excepto en él.

¿Cómo había podido él ser tan inteligente e insensible? Aunque hubiera adivinado la verdad detrás de su vida aislada y sin amor, no tenía que restregárselo en la cara, y forzarla a admitirlo

¿Además que podría sacar él de todo eso?Era imposible que quisiera mantener una relación emocional con ella.

Y si el lo veía como un reto. Paula no se lo permitiría. Era una mujer con una capacidad de pasión ilimitada y una devoción sin fin, y eso sólo volvería a humillarla.

¿Qué otra razón podría tener él? No estaba enamorado de ella. Y nunca lo estaría. Sólo la consideraba un misterio intrigante, como había dicho el mismo, y un misterio que quería solucionar.

Ya lo mejor también tenía algo que ver con esa estúpida reputación que ella había conseguido en Industrias Alfonso, y eso haría el reto para Pedro irresistible, al poder ser el único hombre que se llevara Paula Chaves a la cama.

Lo odiaba. La vida sería mucho más fácil si él no fuera el hijo de su nueva jefa, Ana Zolezzi. De hecho, no importaba lo mucho que intentara evitar a Pedro, se lo encontraría.

Y antes de lo que pensó.


Al día siguiente, sonó el teléfono de su casa. Anny etaba viendo la televisión con Rodrigo. Los dos estban acurrucados juntos en el sofá.

Suponiendo que sería uno de los amigos de Anny, Paula se levantó alegremente.

-Ya voy yo- fue al vestíbulo a responder- ¿Sí?

- Hola. Soy Pedro.

- No necesitamos hablar, Pedro, y menos vernos. Ya he leído los papeles que me dejaste. Sé la hora del vuelo, la dirección del hotel, el ...

- No seas pesada - le interrumpió Pedro- Tengo la obligación de comprobar que todo está bien. Vamos, ábreme.

Ella vaciló furiosa, y entonces se dio cuenta que parecería más asustada que fría si se negaba. Así que le dio al botón que abría el portal y espero a que subiera, cruzada de brazos, seria y enfadada.

Pedro estaba fabuloso, como de costumbre, y más sexy ese día con vaqueros desteñidos y camisa blanca, que resaltaba su bronceado.

- Hola

Paula lo miró con dureza.

- Vaya bienvenida- dijo mirándola unos instantes- Por cierto, estás impresionante. Me gusta cuando llevas el pelo suelto.

- Gracias

- Y adoro esta blusa- murmuró tocando con un dedo el cuello de su blusa verde- Muy suave y femenina. Es excitante ver semejante sensualidad, siempre oculta, aquí, en la comodidad de su casa.

Paula se puso colorada y le apartó el dedo del escote de su blusa, furiosa al darse cuenta de que se había estremecido de placer y de que se le habían endurecido los pezones.

- Los vaqueros te sientan muy bien- añadió Pedro, sonriendo, y mirando con admiración los contornos de su cuerpo- Estás preciosa.

- ¿No habías venido a discutir los preparativos del viaje?

- Mentí- dijo él apoyado contra el marco de la puerta - Vine a ver si podíamos salir juntos esta tarde.

Ella lo miró furiosa.

- ¡ No !

- Oh, vamos. Si te niegas le diré a mi madre que no te contrate.

- ¡ Es un golpe bajo !

- Muy bajo - Pedro se rió suavemente - Despreciable..Venga , Paula¿Qué prefieres ? ¿ Pasar una tarde con tu hombre favorito o un despido inmediato?

- ¡ Menudo está hecho! - exclamó irritada.

- Bueno, te sugiero que vayas por tu bolso, te pongas unos zapatos y te despidas de Anny- Te esperaré en el coche- se giró y habló por encima del hombro- Es un Ferrari blanco.

Paula lo detestaba, pero sentía que sus opciones habían sido bastante limitadas por su amenaza, y aunque se despreciaba por ceder ante semejante chantaje, fue a su dormitorio, tomó su bolso, se despidió de Anny y Rodrigo, y se marchó.


Fuera , el Ferrari blanco brillaba bajo el sol de la tarde.

- Debo recordar amenazarte más a menudo - declaró Pedro cuanto ella se sentó a su lado- cerrando la puerta con fuerza.

¿ Se puede saber a dónde vamos ?

- A dar una vuelta- dijo arrancando y sonriendo- Y mientas tanto podemos hablar.

.- No quiero hablar contigo.

- Se me pueden ocurrir más amenazas.

Circularon en silencio durante un rato por la ciudad, desierta como siempre en un tranquilo domingo por la tarde.

- ¿Te divertiste anoche en la fiesta?

- Sí

- ¿Conociste hombres atractivos?

- ¡Cientos! Y tengo sus nombres y direcciones-

Pedro se rió suavemente-

- ¿Piensas enviarles tarjetas de navidad? Te conozco y será lo más emocionante que consigan de ti.

- No me conoces.

- Estoy intentando remediarlo.

- No se por qué ... estas perdiendo el tiempo

- Es mi tiempo. puedo usarlo como quiera.

Siguieron en silencio. Paula estaba sentada muy recta cruzada de brazos, y Pedro iba relajado al volante.

- ¿Por qué quieres perder tu tiempo intentando conocerme?- Insistió Paula ¿ Qué puedes sacar de todo esto?

- La verdad.

Ella apartó la mirada.

- No sé a qué te refieres.

- De acuerdo, hagámoslo de otro modo- dijo mientras la brisa cálida que entraba por la ventanilla alborotaba su pelo- Quiero que tú respondas la pregunta por mí ¿Qué piensas que espero sacar de todo esto?

Ella vaciló, consciente de los peligros de responder.

- No estoy segura de todo lo que puedas querer. Pero imagino que el sexo tiene algo que ver.

- ¿Y qué más?

- ¿Diversión? Imagino que estarás aburrido con tus bellezas de sociedad. La mayoría de los hombres darían lo que fuera por disponer de tu selección de modelos y estrellas de cine, pero posiblemente tú estarás harto después de pasar años conquistando mujeres sin esfuerzo.

- Qué adulador ¿Y qué mas?

- Te gustaría que perdiera el control de nuevo. Obviamente disfrutaste con mi comportamiento en la oficina el otro día , y anoche viniste a provocar otra escena igual.

- ¿Por qué iba a hacerlo?

- ¿Por morbo?

- ¿Y dónde me llevaría eso?

- Esperarías que yo me enamorara locamente de ti. Y así disfrutarías viéndome haciendo el tonto.

- Sí, y esa es la cuestión. Eso es lo que realmente te da miedo, como descubrimos anoche. Emociones, sentimientos, enamorarte ..y hacer el tonto.

- ¡ Todo el mundo teme hacer el tonto !

- ¿Qué pasó con Martin?

Paula se enfureció cuando el tocó la vieja herida?

- Mira, no tengo que salir con hombres si no quiero. Soy una joven que vive su propia vida ¡ Y no se comporta como una conejita loca que se mete en la cama con todos los hombres que pasan por su lado !

- En este momento de tu vida es posible ¿Pero y que hay del futuro? ¿ No quieres enamorarte, hacer el amor, sentir el amor?

Ella no dijo nada.

- Paula aparte del amor, estás negándole a tu cuerpo lo que necesita.

Ella se rió furiosa

- Y supongo que tú eres el hombre para solucionar eso ¿ No ?

- Podría ser. pero te apuesto un millón de dólares a que no te llevaré a la cama hasta que haya averiguado exactamente que te hizo daño en el pasado.

Paula sintió un nudo en la garganta . De pronto, no le resultó fácil enfrentarse a eso. Pedro realmente parecía decidido a hurgar en lo más doloroso de su pasado. No podía soportar que un hombre al que admiraba, le gustaba y respetaba, supiera lo que le pasó.

- Bueno- dijo tragándose el nudo en la garganta- Como no quiero terminar contigo en la cama, difícilmente te contaré lo que sucedió.

- Puede que no ahora mismo, pero te aseguro que algún día lo harás .

Entonces, Paula se fijó en sus alrededores.

- ¿Por qué estamos en East End?

- Por ninguna razón en especial.- murmuró Pedro.

En seguida se detuvieron en un cruce muy conocido para Paula.

No podría creer que él fuera hacerlo. Pero lo hizo.

Pedro giró y se dirigió hacia la M2 a Dover.

- ¿Vamos a Kent? - preguntó feroz, mirando la carretera familiar- ¿¿ Es eso es lo que pretendías, estúpido?

- ¿Por qué no íbamos a ir a Kent? ¿No te gustaría ? Después de todo allí naciste, y tendrás buenos recuerdos ¿no?



Ella lo miró furiosa


- ¡Da la vuelta !

- ¿En una autopista?

- ¡Aún no estamos en una autopista!

- No, pero pronto lo estaremos. Y luego estaremos en Kent, y luego en .... ¡oh, déjame pensar! ¿Cuál es el nombre del pueblo donde vivías ? ¿Podrías ser Ashford?

- Durante un rato, ella se quedó callada, mirando hacia delante con furia , horrorizada ante la idea de volver a Ashford, que sólo le recordaba rabia , dolor y humillación.

- Por favor, no me lleves a Ashfor- lo miró - Por favor , Pedro....

- ¿Por qué no ?- preguntó el muy serio . Ella trago saliva.

- No quiero ir.

Pedro suspiró y siguió conduciendo.

- Mira - dijo Paula cuando él aceleró en la autopista- ¿Por qué haces esto?. Aunque me lleves a Ashford ¿Qué más te da?

- Sé que hay algo en ese lugar que te corroe , y creo que la gente debe enfrentarse a sus problemas, sin importar los terribles o dolorosos que sean.

- ¿Y de dónde te ha salido esa creencia? ¿Por qué es importante para ti?

Él no dijo nada.

-A menos - Paula lo miro fijamente - A menos que alguien te hiciera daño a ti en el pasado y tú tuvieras que enfrentarte a ello para recuperarte...

-Todo el mundo sufre, Paula. No eres la única víctima del amor.

Paula no podría creer que un hombre tan fabuloso y deseable hubiera sufrido por una mujer.

- ¿Quién fue ?

- Una maravillosa bailarina rubia llamada Kyra Kerenskya- dijo inexpresivo.

¡ Claro ! Ana le había hablado de ella.

- ¿Y qué pasó? - Preguntó Paula sintiendo celos infundados.

Él la miró con frialdad.

- ¿ Por qué voy a contártelo cuando tú no me cuentas tu historia?

Paula apartó la mirada con el ceño fruncido. tenía razón.

-Bueno, basta de hablar de mí- dijo Pedro- Hablaremos de ti de nuevo y de ese hombre que te hizo daño ¿Cómo se llamaba? Oh, sí, lo recuerdo........Martin

Ella se quedó boquiabierta y lo miró.

Pedro se rió al ver su expresión.

- No me mires así. Tu lo dijiste el día que nos conocimos. ¿recuerdas? Me acusaste al pensar que su nombre salía en el informe que tenía de ti.

Paula estaba muy rígida.

- Ya veo. Entonces también lo habrán investigado a él ¿verdad?

- No , nada de eso. Pensé preguntarte a ti primero. para ver si tú me contabas tu versión de la historia.

- ¿Pero por qué haces esto? ¡ No es asunto tuyo!

- Cierto. Pero eres una mujer deseable y bella y resulta que te deseo.

- ¡ Nunca conseguirás llevarme a la cama Pedro !

- ¡Mira esos ojos !- exclamó suavemente , mirándola - Todas esas emociones. Cuatro años de pasión reprimida y yo quiero ser el hombre que la reciba. Dios mío quiero llevarte a mi cama y desnudarte--- Y tú también lo quieres. No me digas que no, porque sé lo mucho que te esfuerzas por resistirte a mi.

- ¡ No es cierto, y..!

- ¡ Oh, mira !- le interrumpió Pedro- Ahí está la salida para Ashford. Tengo la dirección de tu familia. ¿Por qué no vamos a saludarlos ?


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