martes, 10 de diciembre de 2013
"UNA LOCA ATRACCIÓN" CAPITULO 10
Subieron minutos después.
En cuanto entraron,Paula vio una carpeta negra en el centro de la cama. Las cortinas de encaje se agitaban con la brisa que entraba por la ventana abierta. Afuera la noche era negra.
- Léelo- murmuró Pedro a su lado.
Ella obedeció. Se acercó a la cama, se sentó y tomó la carpeta. La abrió y empezó a leer.
Al instante, sus ojos se abrieron como platos.
Pedro cerró la puerta, se quitó la americana y empezó a desabrocharse el chaleco despacio. Se aflojó la corbata y se acercó al mueble bar a servir dos vasos de coñac.
Paula lo miró, fijándose en su cuerpo musculoso. El sonrió burlón, como si se hubiera dado cuenta de que ella lo deseaba más de lo que quería leer el informe de Martin.
¿Había llegado a eso?
En sus manos tenía un informe detallado de Martin, diciéndole exactamente porqué el le hizo tanto daño. Y en todo lo que ella podía pensar era en los besos de Pedro, su cuerpo, su chaleco negro tentadoramente desabrochado, la corbata aflojada y su postura sexy mientras servía el coñac.
Rápidamente, inclinó la cabeza y se puso a leer, esforzándose por ignorar a Pedro.
- Toma. dijo él dándole un vaso.
Ella lo aceptó sin mirarlo, pero sintió el roce de sus dedos y se estremeció. pero continuó leyendo, obligándose a concentrarse.
Pedro se sentó en la cama a su lado, se quitó los zapatos de una patada y se estiró, con la cabeza contra las almohadas mientras la observaba.
El tiempo pasó. El sonido del traficó en San Petersburgo se oía como un zumbido regular.
- ¡ No puedo creerlo!- exclamó paula cuando terminó de leer- Es como leer algo de un hombre completamente diferente , un extraño.
- Y claramente incapaz de tener ninguna clase de relación.
- Sí ¡ Y yo me eché la culpa de todo!.
-Eso fue lo que él quiso que hicieras. Por eso te mintió, Me interesó especialmente su matrimonio que duró 48 horas. Estoy seguro que nunca te lo contó verdad?- No, no creo que lo hiciera. Era demasiado revelador.
- Por este informe queda muy claro que sólo se casó desesperado para que la gente dejara de murmurar.
- Bueno, había pasado de los cuarenta, llevaba en el mismo pueblo toda su vida, compartiendo esa granja con su madre...
- Que pasó la mitad de su vida entrando y saliendo de instituciones mentales- añadió paula , aún atónita- Eso tampoco me lo dijo.
- Y nunca ha tenido una relación con una mujer- No es extraño que se casara desesperado, y tampoco me sorprende que el matrimonio solo durara cuarenta y ocho horas.
Paula se quedó mirando fijamente el informe en su regazo.
- Nunca tuvo una relación verdadera....
- Pero estaba demasiado asustado para enfrentarse a lo que se decía de él- dijo Pedro bebiendo, con expresión pensativa- Así que en cuanto su madre murió, hizo las maletas, se marchó a Ashford y se dispuso a vivir en la mentira.
- Yo lo conocí el mismo mes que llegó a la ciudad. Me creí su triste historia de que acababa de abandonarlo su novia de toda la vida- recordó Pau- No dejaba de decirme que no creía que mi amor fuera sincero. Decía que necesitaba pruebas, y muchas, pero tampoco se atrevía a exigirme demasiado porque yo era joven, y que por eso me dejaba. Pensé que él quería que fuera detrás de él.
- Y lo hiciste.
- ¡Pero no fue culpa mía! Él me hizo sentirme obligada.
- Oh, estoy de acuerdo. Pero no olvides nunca que él no podía haberte hecho sentir así si tu no fueras capaz de sentimientos extremos... De tal amor obsesivo.
Paula pensó en el y en Kyra, de la misma capacidad de Pedro para el amor obsesivo y en cómo también le había hecho mucho daño. Él lo solucionó investigando a Kyra,. Y en ese momento había hecho lo mismo por ella.
Paula sintió una gran emoción, tanto como el hombre que le había enseñado ese informe ya que así había cambiado su vida.
Pedro Alfonso.........había cambiado su vida.
Con miedo de la fuerza de las emociones que estaban creciendo en su interior, Paula apartó la mirada, dejando el informe sobre la cama y mirándolo fijamente mientras trataba de encontrar las palabras para darle las gracias
- No ... no sé como darte las gracias por traerme este informe.. Lo cambia todo.
Él la observó en silencio, sonriendo suavemente.
- Aún no he tenido tiempo de asimilar toda esta información.- continuó pau- pero sin lugar a duda cambiará mi vida, y te estoy muy agradecida.
- ¿Y te importa darme las gracias apropiadamente?
Paula lo miró.
- ¿A qué te refieres?- susurró , aunque lo sabía.
- Bueno, con ese informe queda claro que Martin era virgen, a pesar de su breve matrimonio.
Paula sintió que le ardía la cara.
- Y si él era virgen .. ¿Cómo te deja eso a ti?- preguntó dulcemente.
Pau apartó la mirada.
- Entiendo que estes asustada- continuó Pedro con voz sensual.- Así que no voy a saltar sobre ti. Pero te deseo, Pau, y sé que tú quieres darme las gracias apropiadamente por lo que he hecho por ti.
Ello lo miró, con la respiración acelerada.
- Por lo tanto te lo dejo a ti.- añadió Pedro- Estoy seguro de que sabes lo mucho que yo agradecería un beso y que me susurraras las gracias.
De repente, Paula se sintió valiente porque el le había dado la opción. Se acercó a él como una leona apasionada y hambrienta, con los ojos brillantes.
Se puso encima de él e inclinó la cabeza para besar su fuerte cuello.
Pedro emitió un gemido de placer, subiendo una mano para acariciarle el pelo mientras ella chupaba su cuello.
Respirando rápidamente, Paula metió un muslo entre sus piernas y meció su cuerpo contra él.Subió la cabeza y los besos se dirigieron a sus labios. Besos de los que él disfrutó sin mover un músculo.
- Gracias- susurró, y le pasó las manos por el pecho, apartando el chaleco y empezando a desabrocharle la camisa-
Pedro suspiró suavemente y cerró los ojos.
Las manos de Paula abrieron cada botón sin dejar de besarlo, entremezclándose lenguas y respiración, El cuerpo de Pau se mecía seductoramente contra su muslo duro mientras sus dedos trabajaban muy despacio, hasta que su camisa quedó abierta y pudo quitársela junto con el chaleco, dejando su pecho desnudo.
-Gracias..- susurró de nuevo, adorando la sensación de su pecho bajo sus dedos ávidos, los rizos negros, la carne caliente, los músculos poderoso.
Ella estaba cada vez más excitada, besándolo con pasión, acariciándole el pecho, ... Pedro gruñó cuando ella pasó sus manos por sus caderas, sus muslos.
Temblando de excitación, Paula puso la mano sobre su rígida erección.
El gimió de placer.
-¡ Oh, si, ..si!
- Gracias..- volvió a susurrar Paula, acariciando despacio, provocadora.
Pedro volvió a gruñir, tumbado de espaldas desnudo hasta la cintura, con los ojos cerrados, mientras Paula seguía acariciándolo.
Ella lo besó, insoportablemente excitada, no solo por su propio atrevimiento, sino también al tocar el símbolo más poderoso de su masculinidad, sintiendo su calor.
Pedro subió la mano por la espalda de Paula para bajarle la cremallera del vestido, que cayó por sus hombro hasta la cintura. Ella se estremeció cuando Pedro le quitó el sujetador.
- Gracias..- volvió a susurrar Pau, con los pechos desnudos, los ojos fuertemente cerrados , meciéndose contra su muslo.
Pedro empezó a tocarla, sujetando sus pechos doloridos, acariciando los pezones endurecidos.
El beso se volvió más apasionado.
- Oh., gracias...- gimió Pau contra su boca.
Y el gruñido ronco de Pedro hizo que a ella le quemara más la humedad entre las piernas. Se siguió frotando contra su muslo, perdida en el deseo, acariciando a Pedro..
De repente, Pedro la puso de espaladas, y él encima, con los ojos llenos de deseo, el rostro enrojecido y besándola con pasión. Entonces, él apagó la luz.
La oscuridad les envolvió y Pau siguió gimiendo.
Tumbada de espaldas con las piernas separadas mientras el le toca los pechos, lo deseaba tanto que no podía soportarlo y necesitaba sentirlo dentro para encontrar satisfacción.
Él sentía lo mismo, Con una mano le bajo el vestido hasta las caderas y lo tiró al suelo, dejándola desnuda, exceptuando las braguitas de encaje.
-Pedro-.. murmuró temblorosa contra su boca.
Él le abrió las piernas para acariciarla y gruño de placer al tocar la seda caliente y húmeda.
- No te haré daño..... te lo prometo...
Pedro metió la mano bajo la fina seda, respirando jadeante mientras tocaba el suave rizado, encontrándolo caliente y preparado.
El cuerpo de pau gritaba pidiendo satisfacción. Ella también gimió cuando Pedro le metió un dedo, haciéndola desear que continuará, que se desnudara para recibir su dura erección.
La respiración de Paula se volvió más rápida mientras se movía contra su mano, con las piernas abierta y el cuerpo palpitando de calor, gimiendo sin cesar..
Entonces , él le quitó las braguitas. La miró unos instantes en su desnudez y luego le acarició todo el cuerpo.
- No...
Ella intento resistirse empujando de sus hombros.
- Cariño.. cariño..- murmuro Pedro metiendo de nuevo su dedo, haciéndola gemir.
- No..
-La boca de Pedro silenció sus protestas mientras su dedo seguía acariciando y ella empezó a jadear y estremecerse. pero también el miedo creció junto con el deseo, aunque no podía evitar dejar de desear esa exquisita libertad.
Sintió que el orgasmo feroz y violento empezaba a crecer en su interior. Se sintió poseída por una excitación demoniaca. Su corazón se había acelerado , la sangre palpitaba por su cuerpo . Gritó moviendo su cuerpo desnudo contra su mano...
Pero Pedro apartó su mano justo antes de que llegara al orgasmo, y mientras ella temblaba , él empezó a quitarse los pantalones.
Ella lo vio entre una neblina de pasión y miedo.
- No.. no ..- asustado lo empujo del pecho.
-Pau -Pedro se bajó la cremallera.
Y cuando Pau oyó el sonido, recuperó totalmente el sentido común.
- ¡No!- gritó, esa vez con total decisión.
Lo pillo desprevenido, dándole un golpe en el estómago que le hizo caer de lado, el tiempo suficiente para que Pau se levantara de la cama, temblando como un animal.
Se puso rápidamente el vestido mientras Pedro se enderezaba, se bajaba de la cama y se subía la cremallera. Se acercó a ella con expresión furiosa.
- ¿Qué diablos crees que estas haciendo?
-¡ Marcharme!
- ¿Estás loca?
- ¡He debido estarlo para haber llegado tan lejos! - gritó subiéndose la cremallera.
- ¿Crees sinceramente que te voy a dejar marchar y dejarme en este estado?
- ¡Seguro que tú puedes ocuparte de eso.!
- Eres una...
- ¿Por qué no? Yo he vivido así toda mi vida ¿Por qué no lo intentas tú para pasar bien la noche?
- Porque tengo una mujer caliente y apasionada que necesita hacerme el amor tanto como yo a ella. dijo con vehemencia.
-No es razón suficiente.
-¿Entonces qué es? Dime la respuesta que quieres oír y yo veré si puedo dártela
- Necesito amor, Pedro- dijo con firmeza- Este tipo de relación me sobrepasa. no puedo con ella.. ¿No lo entiendes? ¡Ya me conoces! Sabes qué me pasará si me dejo llevar por esta atracción sexual. Terminaré sufriendo o enamorándome locamente de ti- tragó saliva- ¿Es eso lo que quieres, Pedro?, ¿Hacer que me enamore de ti?¿Hacerme mas daño del que puedo soportar.?
- No quiero hacerte daño. dijo mirándola a los ojos- ¿Pero, por qué debería amarte cuando tu no me amas a mi?
Paula se quedó atrapada por la pregunta.
El respiró profundamente.
- ¿Entonces te vas a quedar o no?- preguntó enfadado.
- ¡No!-
Girándose , recogió sus zapatos y salió de la habitación antes de empezar a llorar.
El no se molestó en seguirla
Paula llegó a su habitación, con la cara llena de lágrimas y se sentó en la cama sin dejar de llorar. Si él no dejaba de insistir , ella se enamoraría tanto de él, que el daño que Martin le hizo no sería nada comparado con el que le haría Pedro.
El problema era que Paula estaba empezando a pensar que ya era demasiado tarde.
------------------------------------------------------------------------------
Espero que les guste!! Gracias por leer!! ♥
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No te puedo creer que lo dejes así!!!!!!!!!!!!!!! Buenísimo el cap
ResponderEliminarno lo puedo creer , porque la cortaste ahi..besos
ResponderEliminarwow buenísimo,me encanto...
ResponderEliminar