jueves, 12 de diciembre de 2013
"UNA LOCA ATRACCIÓN" CAPITULO 11
Fue una noche larga para Paula, llena de pesadillas. Primero soñó que estaba en la casa de su familia en Kent, y que sonó el timbre. Vio claramente el timbre, un cuadrado de madera oscuro con un botón blanco en el centro. El dedo que lo apretaba era de Pedro,. Y antes de despertarse, su último pensamiento fue que nunca volvería a estar sola.
Se despertó empapada en sudor, y quedó un rato mirando a la oscuridad en su habitación el hotel.
Pedro difícilmente podría rescatarla de la soledad, cuando todo lo que quería era sexo. Y además ella nunca había pensado que estuviera sola. Tenía muchos amigos, una vida ajetreada, mucho que hacer, ¿Cómo podía estar sola?
¿O lo habría estado siempre? ¿ Qué significaba su sueño? ¿Que había estado sola toda su vida sin saberlo y que conocer a Pedro acabaría con su soledad?
Gradualmente, su respiración se normalizó y poco a poco volvió a quedarse dormida.
Soñó que Pedro estaba sentado frente a un piano, componiendo una sinfonía clásica. le dijo que era para ella y cuando Puala miró detenidamente el piano, vio que estaba decorado con el águila de dos cabezas de la Rusia Imperial.
Volvió a despertarse empapada en sudor, rodeada por la oscuridad, y de nuevo intentó comprender el sueño.
¿Sería la ascendencia rusa de Pedro un vínculo importante entre ellos?¿Y la amaría?¿Estaría albergando los mismos sentimentos obsesivos que ella por él? No eran sueños de amenaza o peligro, sino lo contrario. Era sueños de amor verdadero.
Pero el amor era peligroso.
Muy peligroso..
Por la mañana se despertó con la luz del sol llenado su habitación, y el sonido de la televisión en el salón.
Se levantó y salió.
- Buenos días- dijo sonriendo adormilada a Ana, que estaba desayunando y viendo las noticias.
- ¡Oh , buenos días!- Ana sonrió también- ¿Te lo pasaste bien anoche? Te oí volver muy tarde.
Paula se puso colorada y se acercó a la ventana para mirar hacia fuera, intentando ocultar su rubor.
- Sí, me lo pasé bien- respondió mirando la calle- ¡Hace otro día estupendo! Estamos teniendo mucha suerte con el tiempo.
- En San Peterseburgo sólo hay unos treinta días de sol al año. Y estamos disfrutando de todos.- Ana bebió café- Hoy iremos a Tsarskoe Selo. Esperemos que no cambie el tiempo.
Paula se giró.
- ¿Vendrá Pedro?
- Por supuesto, Ya debe estar a punto de aparecer.
El timbre sonó en ese instante y Paula se sobresaltó.
- ¿Vas a abrirle querida?- le pidió Ana suavemente.
Paula vaciló pensando en su aspecto. Llevaba un camisón de seda azul que le transparentaba un poco sus pechos blancos y tenía tirantes muy finos. Y su pelo estaba enmarañado.
El timbre sonó de nuevo.
Ana la miró sonriendo.
-Abrele, querida!
Asientiendo, Paula salió al vestíbulo , preguntándose si debería ir por su bata antes de abrir, pero antes de poder meterse en su dormitorio, el timbre sonó otra vez, y no se atrevió a dejarlo esperar más.
En cuanto abrió, vio sus furiosos ojos , y su expresión dura.
-Buenos días- dijo cortante.
Al momento, Paula le dio la espalda, cruzándose los brazos sobre el pecho, con la cara ardiendo al recordar la noche anterior y como estuvo desnuda bajo él, gimiendo de placer.
- ¡Menudo recibimiento!- exclamó Pedro furioso, entrando en el vestíbulo y cerrando la puerta-¿Le das la espalda a todos los hombres que te ven desnuda?
- ¡No te atrevas a vergonzarme!- susurró mirándolo con furia- Lo que ocurrió entre nosotros fue un error. Peor aún, fue peligroso ¡Tan peligroso que debería darme una medalla por haberlo detenido!
- Somos amantes, Paula, no gente recompensada por su valor en el campo de batalla- dijo mirándola con una mezcla de odio y deseo- Aunque a veces contigo parece que estamos en el campo de batalla!
- Si, ¿verdad?
- Al menos estamos de acuerdo en algo. Hasta ahora te has resistido a mi continuamente. Quizás no debería sorprenderme que siguieras luchando.
- Siempre lo haré, Pedro.
-Anoche no lo hiciste- sonrió y le puso las manos en los hombros, haciéndola estremecer- Al contrario, demostraste ser una estupenda seductora...
- Estaba cansada y emotiva- Paula se ruborizó e inclinó la cabeza.
- No, fuiste sincera- dijo Pedro suavemente.- Fue todo en serio, especialmente al principio, cuando me diste las gracias de forma tan deliciosa, con tus manos y tus besos..
Paula suspiró, excitándose al recordarlo y lo miró con pasión.
-No has pensado más en Martin ¿verdad?- murmuró pedro- Encontré tu indiferencia hacia él tan excitante como tu deseo por mi.
- Tu quisiste sacarlo de mi cabeza desde el principio.
- ¿Y lo he conseguido?
- Sabes que sí.
- ¿Y que hay de tu corazón,Paula?¿ Quda allí algun rastro de él?
- Nada.
Pedro inclinó la cabeza y la besó con pasión. Paula fue incapaz de resistirse.
- ¿Entonces eres mía?.- preguntó junto a su boca.
- Nunca.- susurró Paula, pero le abrazó el cuello y lo besó.
Y la pasión de su beso traicionó sus sentimientos.
Al momento, Pedro empezó a acariciarla, excitado por la desnudez bajo el fino camisón, bajando el tirante del hombro izquierdo, acariciando su pecho, su pezón. Paula gimió.
Entonces Pedro bajó la cabeza y comenzó a chupar su pezón, mientras ella echaba la cabeza hacia atrás, gimiendo sin parar, metiendo los dedos en su pelo.
Paula quiso que le hiciera el amor, en ese mismo momento. Quería que Pedro la llevara al dormitorio y le diera lo que ella tanto necesitaba.
La intensidad de sus emociones la asustó.
- No...- Susurró apartándolo media atontada- No debemos hacer esto.. Es peligroso Pedro.
- ¿Por qué ? Es lo que los dos queremos.
Ella lo miró a los ojos.
- Sí... pero no debemos tenerlo.
- ¿Por qué ? ¿Tienes miedo?
- Anoche te lo dije. No me acostaré contigo. no así, sin amor. No sin algún tipo de relación emocional que vaya a durar más que el tiempo que se tarda en quitarme la ropa.
- Anoche te quite toda la ropa, y sigo aquí. Aún estoy interesado y sigo sin poder quitarte las manos de encima. ¿Qué más quieres?
- ¡Amor! Ni más ni menos.
Pedro se puso rígido
- Anoche te respondí a eso
- Entonces deberiamos entendernos.- dijo herida y esforzándose por no demostrárselo.
-Sí. Deberíamos entendernos. Lo nuestro es una siemple atracción física- Así que no me rechaces más, Paula. Esta noche...
- No volveré a tu habitación.
- Oh, si vendrás. Si no lo haces, no te llevaré al ballet.
Paula lo miró fijamente.
- ¿Al ballet?
- El lago del los Cisnes .....En el Kirov
De pronto, Paula recordó todo lo que había amado de su bisabuela y de Rusia.. Vio la cajita de música, con la pequeña bailarina moviéndose con El lago de los Cisnes.
¿Como podía negarse?
- Tengo las únicas entradas que quedan en todo San Petersburgo- declaró Pedro- Y el precio es que vuelvas a mi habitación.
Furiosa, Paula se apartó de él.
- ¡Prefiero morir!
- Sólo una hora.
-¡ No!
- ¿Cuarenta y cinco minutos ? Ella lo miró fijamente, pensando en el ballet, en el Kirov, en la cajita de música..
-Treinta minutos. - dijo Pedro suavemente.- Y es mi ultima oferta.
- Cinto minutos.Pedro Sonrió
- Veinticinco.
- Diez!
- Veinte!
- Quince!
- ¡Trato hecho! - dijo riéndose- Sellemos el trato con un beso.
Antes de que paula pudiera moverse, el la abrazó y la besó, moviendo las manos por su cuerpo hasta que las bajó a su trasero.
Paula le echo los brazos al cuello, respondiendo con pasión a su beso.
- Oh, Dios, con una mujer como tú puede suceder mucho en quince minutos!- exclamo Pedro levantando la cabeza.
Ella enrojeció.
- ¡ Me encargaré de que no pase nada! ¡Nada en absoluto!
- ¿Los dos solos en una cama?
- Puedo resistirme!
- ¿Quieres apostar?
- No- paula se apartó de él- Lo que quiero hacer ahora es vestirme. Si me disculpas...
Y se fue a su dormitorio con la cabeza muy alta, cerrando la puerta, y oyendo la risa suave y burlona de Pedro.
Pero Paula estaba sonriendo mientras entraba al cuarto de baño para ducharse . No importaba que otras cosas pensara ella de pedro, la verdad era que él no dejaba de hacer cosas maravillosas por ella.
El Lago de los Cisnes en el Kirov...
Merecía la pena volver a su habitación por eso, y la verdad era que Paula quería ir a su habitación. En el fondo quería hacer el amor con él.
Abrió la ducha y cerró los ojos, se enjabonó, recordando la noche anterior y estremeciéndose de placer .. Ojalá el le hubiera dicho que la amaba, ojalá puediera hacer el amor con amor. Así ella podría liberarse completamente.
¡ Pero él no la amaba!
Abrió los ojos con un dolor terrible. Miró al frente y se vio en el espejo empañado. Era una mujer desnuda y sola con sus sueños, sus fantasía y sin amor.
Le dolió tanto que empezó a llorar, mientras lloraba bajo el agua se preguntó cuantas lágrimas más derramaría por Pedro antes de tener la fuerza de terminar con esa relación tan dañina.
Diez minutos más tarde, salió de la ducha, se secó el pelo y empezó a vestirse, eligiendo un alegre vestido de verano amarillo para intentar animarse. y en los pies se puso una sandalias planas y doradas.
Pedro sonrió al verla entrar al salón.
- ¡Estas para comerte!
Ella lo miró con odio y lo ignoró .
- ¿Estas enfadada por algo?- preguntó acercándose e inclinado la cabeza para besarla. Pero Paula apartó la cabeza , furiosa.
- ¡Mira , esto mamá! ¡Está enfadada conmigo por llevarla al Kirov esta noche! ¿Quién lo habría pensado?
- ¿Cuando salimos para Tsarskoe Selo?- le interrumpió Paula deliberadamente, negándose a picar en el anzuelo.
-Te estábamos esperando, querida- Ana se echó el bolso al hombro- El coche lleva veinte minutos esperando.
Paula recogió también su bolso de una silla, y cuando abandonaron la Suite, Pedro estaba controlando su genio con dificultad , echándole miradas duras
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Qué buen cap!!! Espero ansiosa el de mañana!!!!!!!!!!!
ResponderEliminarque dificil la hace pau , subi otro
ResponderEliminarbuenísimo,seguí subiendo...
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