Ana no dijo nada cuando se unieron a ella en el salón unos momentos más tarde mientras el camarero les llevaba el almuerzo en un carrito. De hecho, ella parecía encantada con la situación. Tenía una sonrisa serena en su bello rostro mientras miraba de uno a otro.
Los tres comieron juntos, sentados junto a los grandes ventanales.
- ¿Vamos a dar una vuelta esta tarde?- sugirió Pedro a las dos y media- He venido en viaje de placer...- miró a Pau- . pero no quiero interferir en su trabajo.
- No te dejaremos, Pepe- Ana se rió- Esta tarde no. Tenemos permiso para ir al Palacio Yusopov a las tres y media, y nada en la Tierra evitará que vaya allí.
- ¡No me sorprende ! ¡Dios mío, yo nunca he estado allí! ¿Cómo lo has conseguido, mamá? No se permite entrar a casi nadie.
- ¿Te gustaría venir con nosotras?
- ¡Inténtalo evitarlo! - exclamó Pedro riéndose.
El palacio estaba junto al canal Moka, con sus aguas brillantes , mientras que el hogar de los Yusopov se levantaba con esplendor , amarillo y blanco, mucho más modesto por fuera de lo que cualquiera hubiera esperado, dado la insuperable belleza que había en el interior
- La cita de Rasputín con el destino- murmuró Pedro junto a Paula mientras se acercaban a la entrada.
- Si eso es para recordarme lo que quieres que haga esta noche, Pedro, ¡Puedes olvidarte de ello! Y especialmente olvídate de discutirlo mientras tu madre esté cerca.
- ¿Por qué? Yo no soy el que se avergüenza de sus propios deseos. Eres tú.
- No me avergüenzo,- replicó Paula, pero se calló al ver la belleza de la escalera principal, de mármol blanco flanqueado por dos figuras de leones con arañas brillando en el techo.
Una mujer rusa, bonita, elegante, morena y con aspecto severo , les guió por el palacio.
- Los Yusopovs daban aquí conciertos para la familia imperial
La sala de conciertos , en rojo y oro brillaba bajo mil luces resplandecientes.
- Y aquí- les llevó a un enorme comedor- cenaban con importantes invitados en vez de usar el comedor familiar...
Fueron de habitación por habitación, por pasillos y galerías, salas de baile, comedores, dormitorios...
- En el teatro Anna Pavlova bailó en una actuación privada para los Yusopovs y sus amigos
Entraron en el teatro en miniatura, con un pequeño escenario y filas de asientos ricamente decorados,
- Imagina que podrías tener aquí a tu amiga Kyra bailando especialmente para tí. - susurró Paula a Pedro, llena de celos.
El la miró.
- Oh, si, Kyra...Me había olvidado de ella.
- ¡ Qué caballeroso! Sin duda dentro de unos años hablarás así de mi.
Él se rió.
- No tendrás esa suerte. Me temo que estaré permanentemente en tu vida.
- ¡Oh! Pensé que sólo querías llevarme a la cama.
-Es cierto, pero estoy seguro que nunca me cansaré de ti.
- ¡Apuesto que también le dijiste eso a Kyra hace cinco años!- exclamó furiosa.
- Te equivocas. Nunca le he dicho eso a una mujer. Creo que nunca lo he sentido.
Paula tenía demasiado miedo para creer que él estuviera diciéndole la verdad.
-¿ De qué hablas ? ¿ Hay más que sexo y diversión?
- Si te dijera que te amo ¿Qué me dirías tú?
- ¡ Qué te fueras al diablo!
Él la miró en silencio unos instantes.
- Entonces nunca te lo diré.
Paula apartó la mirada, preguntándose si habría cometido un error, temiendo haberlo hecho, especialmente después de lo que él le había dicho.
Abandonaron el teatro, y la guía les llevó a la habitación árabe, de piedra fría, mármol y arcos de oro, estatuas de un árabe y una mujer a cada lado.
Pedro estaba de pie junto a Paula, con expresión pensativa.
- ¿Te ocurre algo? . le preguntó Pau
- Sí- dijo él acercándose para hablar a su oído - Estoy pensando como será tenerte en la cama esta noche.
- ¡Tienes la cabeza podrida!
- Y tú envenenada con la amargura y el miedo
Paula se quedó pálida y apartó la mirada, profundamente herida por sus palabras.
- Y ahora- dijo la guía- veamos la habitación donde Rasputín fue asesinado.
Pau caminó temblorosa junto a Pedro, con el rostro muy pálido y sin dejar de pensar en sus palabras ¿ Estaba realmente envenenada por la amargura y el miedo? Pero tenía todo el derecho de tener miedo a amar ¿No lo tendría cualquiera después de lo que le había pasado?
Bajaron a las habitaciones privada del príncipe, que estaban decoradas con fotografías del cuerpo muerto e Rasputín. Documentos firmados y fotografías de la familia imperial
- Aquí el moribundo Rasputín salio por la ventana - dijo la guía . - y corrió por el patio nevado y sangrando por heridas de bala...
Pau se acercó a Pedro
- ¿Qué te hace pensar que soy la única persona que tiene miedo al amor? Tú también debes tenerlo, o no hablarías constantemente del sexo.
Él se rió con dureza,
- Soy un hombre. Quiero tu cuerpo, no tu corazón. Y lo conseguiré esta noche, cuando vengas a mi habitación.
Paula estaba a punto de replicar cuando habló la guía.
-Ahora bajaremos al sótano de piedra dónde Rasputín fue atraído, con la promesa de una fiesta, a su muerte.
En el sótano de piedra, había figuras de cera de Rasputín y el príncipe Félix sobre una mesa.
- Un cordero sacrificado- le murmuró Paula a Pepe- ¡Igual que yo al ir a tu habitación esta noche!
- Las intenciones de Félix eran buenas aunque fuera un asesino - declaró Pepe friamente.
- Una pena que no pueda decir lo mismo de tus intenciones.
- Yo no soy un asesino.
- ¡Lo será si me haces el amor! ¡
- ¡Sabes lo que pasará !
-Sí, - dijo mirándola con pasión- Finalmente te liberarás. Yo te poseeré totalmente..Es lo que más quiero en el mundo.
Paula se apartó de él, dio media vuelta y subió corriendo las escaleras, recorriendo a ciegas los pasillos hasta que salió fuera, jadeante, apoyándose contra las paredes del edificio mientras el sol brillaba en el canal.
Ana y Pedro aparecieron minutos después. La limusina se acercó al instante.
- Vaya, Paula la malhumorada- dijo Pedro- Mamá , me temo que la he molestado. Quizás debería invitarla a cenar para compensarla.
- Antes moriría.. - empezó Paula furiosa.
- ¡Una idea estupenda! - exclamó ana. - Estoy tan cansada que me vendría bien pasar una noche sola.
- Entonces está arreglado - dijo Pedro sonriendo con malicia a pau.
Rígida de furia, sabiendo que estaba atrapada, Paula subió a la limusina y no habló durante todo el camino, evitando la mirada de Pedro y mirando por la ventanilla.
De vuelta al hotel se dio un gran baño aromático, pensando en las palabras de Pedro. Él había dicho que quería que ella se liberara y claramente, Pedro sabía que la liberación no sería más que puramente sexual.
Pero aún así lo deseaba. ¿Significaba que lo amaba?
Paula tenía miedo de mentirse y de que se le desbordara a la imaginación. Si él realmente la amaba, no seguiría hablando de sexo todo el tiempo ¿verdad?
Pero Paula recordaba que él se había puesto serio y hostil en el momento que hablaron del amor, en el precioso teatro donde bailó Pavlova.
Paula sabía que no faltaba mucho para que ella se enamorara completamente. Él tenía que amarla.
Tenía que amarla o ella no podría entregarse a él. No podía entregarse a su deseo de ese modo.
De pronto, recordó a Kyra.
Pedro le prometió una vez que le hablaría de Kyra si ella hablaba de Martin. Pero él ya sabía lo de Martin ¿no?
Paula salió de la bañera, algo más animada ante la idea de que él tuviera que hablarle de Kyra.
Pedro iría a buscarla a las ocho. Paula se puso un vestido de seda dorado y por encima un velo de gasa marrón, dando misterio a sus esbeltas curvas.
- Preciosa.- murmuró él cuando la vio. -Estoy deseando quitártelo.
- ¡ Esperarás una eternidad!
- Ya veremos.
Bajaron al vestíbulo y entraron al lujoso restaurante. El camarero se acercó a ellos.
- Bienvenido señor Alfonso- dijo en ruso. - Una mesa para dos ¿verdad? Sígame..
Les dieron una mesa muy tranquila en una esquina del restaurante. Pedro pidió una botella de champan que llevaron metida en hielo, y los dos pidieron caviar fresco servido con tortitas y vodka helado. Paula eligió lenguado a la plancha y Pedro ternera.
- No tengas esa mirada- le dijo Pepe mientras se comían su caviar- La gente pensará que me odias.
- ¡Y así es! Pero tú a mi también, osea que estamos igualados.
-Aún no . - dijo Pepe mirándola con intensidad.
Paula se humedeció los labios, saboreando el gusto salado del caviar, e intentó no pensar en lo mucho que lo deseaba, porque sabía que estaba en un gran peligro.
No debía retrasarlo,. Tenía que asegurarse de que él le hablara de Kyra antes de marcharse del restaurante.
- Una vez hiciste un trato conmigo. Me dijiste que me hablarías de Kyra si yo te hablaba de Martin.
-Oh, sí.. Lo había olvidado.
-Bueno, tú ya sabes lo de Martin ¿No? Entonces por qué tengo que subir a tu dormitorio? No tengo que leer el informe. Lo sé todo.
El camarero apareció y se llevó sus platos.
-Te dije que hay algo en el informe que te sorprenderá - Debes leerlo
-Dímelo ahora y me pensaré el subir a tu dormitorio.
- ¡ Ni hablar!
- ¡De acuerdo!
El camarero apareció de nuevo y les sirvió el plato principal
- ¿Si te hablo de Kyra subirás a mi habitación después de cenar?
Paula lo pensó.
- Sí
- Entonces te lo contaré.
Paula se dispuso a escuchar.
- Me enamoré de ella hace cinco años y la perseguí implacable . Al principio pensé que ella se estaba haciendo la dura, pero luego me di cuenta de que no. Pero para entonces fue demasiado tarde .. Me enamoré obsesiva mente.
Paula se quedó atónita.
- No podía evitar desearla, pero ella salía con otro hombre. Era un mimado y un todo.. No sé que vio en él, especialmente conmigo cerca, bastante arrogante, porque ella era bonita, inteligente y alegre. ¿Cómo podía preferir a ese niñito bobo en lugar de a mi? Fue un golpe terrible para mi ego, pero estaba demasiado enamorado. Estaba obsesionado con Kyra y me negué aceptar su preferencia por otro. La perseguí y perseguí...
- ¿Durante cuanto tiempo?
- Más de un año. Fue la obsesión más destructiva que nunca he sentido. Hice todo lo que no debía hacer. Quedarme esperando en la puerta de su camerino, enviarle flores continuamente, llamarla a primera hora en la mañana..
Paula lo miró fascinada, sintiendo un inmenso amor, deseo y simpatía. Sus palabras estaban llegándole al alma.
- Entonces una noche perdí el control e intenté besarla. Ella me dio una bofetada y me dijo que me perdiera. Odiaba a los hombres como yo. Me encontraba repelente. Prefería hombres mimados, enclenques y sin atractivo físico.
- Qué horrible para ti.
- Peor que eso. Destrozó mi confianza durante un año. No pude mirar a otra mujer.
- Ella te hizo daño.
- Mucho. Y entré en un vicio de falta de confianza y ego destrozado. Al final , me enfadé tanto con todo el asunto que decidí averiguar todos los detalles sobre ella para poder entender mejor lo que pasó. Llamé a mis detectives ¿y sabes que averigüe?
Paula negó con la cabeza
- Que fue brutalmente violada antes de que yo la conociera.
- Oh, Dios mío..- exclamó Paula horrorizado ¡ No me extraña que prefiera al otro! debiste aterrorizarla ¡Con solo una mirada se ve que eres un hombre apasionado y vigoroso!
- ¿No me digas?
- ¡Ya sabes a que me refiero !
.- Ah, ¿ pero sabes tú a que me refiero yo al contarte lo que le ocurrió a Kyra y como me afectó?
Ella vaciló y no dijo nada
- Me liberó de su hechizo, Pau. Igual que te liberará a ti el leer el informe. Porque , aunque Martin no fue violado, ya había sufrido mucho cuando tú lo conociste, algo que descubrirás cuando subas a mi dormitorio..- miró su reloj.. ¿Dentro de cinco minutos?
Paula vaciló con el corazón acelerado..
- ¿Tan pronto?
- ¡Ese ha sido el trato, Paula!- exclamó pidiendo la cuenta.
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Gracias por leer!! espero que les guste!!
Qué buen cap!!! Me intriga saber qué dice el informe
ResponderEliminarmuy buen cap me encanto besos
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